
Los libros antiguos guardados en las bibliotecas del Vaticano están a salvo gracias a la tecnología que se usa para recopilar los datos del universo. Ideado en 1970 con la participación de la Esa y de la Nasa, "Fits" es el formato para almacenar la enorme mole de los datos que se recogen en las misiones espaciales.
Fits ahora ha sido adaptado con un objetivo completamente diferente: preservar una de las mayores colecciones de libros antiguos del mundo, que desde 1475 alberga miles y miles de maniscritos y códices de valor inestimable. (Gaceta)
