
Siempre que he leído la famosa lápida deseada por Stendhal para su tumba, la he imaginado "bodoni". Quizás porque yo la ví "bodoni" en la lectura de sus
Recuerdos de egotismo. Este francés amante de Italia no podría ser "didot"...
Pero tipografía sin ornamento. Stendhal escribe: "En Milán, en 1820, tenía ganas de ponerlo en mi tumba. Pensaba diariamente en esta inscripción, plenamente convencido de que sólo en la tumba hallaría la tranquilidad. Quería una lápida de mármol en forma de un naipe...
No añadir ningún signo feo, ningún ornamento ramplón, hacer grabar esta inscripción en mayúsculas."