
Un artículo sobre la previsible desaparición de las portadas de libros con la llegada del e-book:
"La historia de los ilustradores de libros está repleta de grandes artistas, bellas cubiertas y ediciones que han pasado a la posteridad. En España fue con las vanguardias, entre 1912 y 1936, cuando se impuso la moda de los ilustradores de portadas. Grandes dibujantes se ponían al servicio de las editoriales para dar imagen a las palabras que los libros escondían dentro de sus páginas..."
"Las cubiertas de estos libros que leemos u observamos no solo representan lo que hay escrito dentro, sino que conforman todo un simbolismo alrededor de la obra. Así, esta coge peso en el imaginario colectivo del lector, que a menudo recuerda lo que leyó más por la portada que por las palabras. ¿Estamos por tanto ante una perdida de identidad las obras que leemos? El tiempo y la tecnología escribirán el siguiente renglón." (Leer completo en El Mundo)

Arriba, cubierta del libro "El burgués" (1931) de Leonhard Frank realizada por Ramón Puyol para la Editorial Cénit. Debajo, portadas de Daniel Gil para Alianza Editorial.
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