
"Recientemente, con motivo de las obras de
mejora, adecuación y reordenación de este espacio singular el templete ha sido demolido.
Rafael Fraguas lo describe en El País: el templete, tetrástilo dórico cuadrado, de 2,5 metros de altura por 5,50 metros de lado, en piedra de Colmenar y granito del Guadarrama, era el único en su estilo y función que quedaba en el centro de Madrid. Lo circundaba un embolado de piedra..."
Según el proyecto ganador del concurso convocado por el Ayuntamiento para la reforma de la plaza, habrá más espacio para los peatones y más árboles, un nuevo quiosco al que volverá el librero con sus viejos libros, que tendrá forma poligonal, la misma que los varios parterres que ya se pueden ver en medio del laberinto de las obras..." (Leer completo en Arte en Madrid)
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